miércoles, 28 de agosto de 2013

MAR DE COPAS VUELVE A LOS ESCENARIOS Y PRESENTA DOS DISCOS "SEIS" Y "LADO B"


Dicen que nunca se fueron, aunque muchos les habían perdido el rastro. Han pasado ocho años desde la salida de Si algo así como el amor está en el aire, el quinto y hasta ahora último disco de la destacada banda nacional Mar de Copas, y seis desde Un día sin sexo, su último hit, pero Manolo Barrios, el guitarrista y compositor, se defiende de quienes, posiblemente llevados por el desconocimiento, les habían expedido demasiado pronto la partida de defunción. “En los últimos seis años hemos estado más ocupados con Mar de Copas que en cualquier otro periodo de nuestra carrera”, dice. Una carrera, valga recordar, que está próxima a cumplir 20 años de actividad.

Aseguran que no han estado de para sino, por el contrario, embarcados en proyectos, como musicalizaciones de películas (Un día sin sexo) y de obras de teatro (Morir de amor), además de seguir componiendo canciones. “Lo interesante es que gracias a Un día sin sexo, que fue el tema del año en una radio, no hemos dejado de tocar”, reflexiona Barrios desde el estudio de la banda, ubicado en Miraflores. Dice que Mar de Copas ha cambiado, que el ritmo alocado de las presentaciones en vivo los ha ayudado: “Sin querer nos hemos convertido en un grupo de conciertos, que es algo que nunca fuimos. De hecho, creo que recién hemos aprendido a tocar”, asegura.

El nuevo disco de Mar De Copas está en la puerta del horno y verá la luz la primera semana de enero. Se llamará seis, pues es el sexto en una discografía iniciada en 1993, y de saque se advierten sorpresas. La primera es que es el primer disco del grupo que no ha sido producido por Luis “Wicho” García, cantante de la banda. Tales labores han caído en las manos de Rafo Arbulú, quien se las ha ingeniado para sacar a la banda de su zona de confort para dotarlos de un sello distinto, en el que se respeta el clásico sonido “marcopero”, pero con arreglos más elaborados, un nuevo sonido de batería y un feeling refrescante.

NUEVOS AIRES
El primer síntoma del cambio se advierte en Dos Caras, primer corte de difusión del CD, que ya suena en radios limeñas. Se trata de una melodía dinámica y ligera, ajena a la seriedad de sus últimos trabajos. Incluso en el vídeo que han hecho, que se puede ver en su estrenado canal de YouTube, se les ve sonrientes, abrazándose. Hay otra canción, Edificio República, que es lo más acelerado que han tocado alguna vez (“ese toque de charles es como el de Marky Ramone, de los Ramones”, dirá más tarde Toto Leverone, el baterista) y otra es una belleza llamada “Siglo XX”, una emocionante balada que versa sobre la muerte del papá de Barrios y que cuenta con finos arreglos de piano y un ritmo peculiar.

“Para mí ha sido un alivio no tener que producir este disco y poder concentrarme en cantar”, confiesa Wicho más adelante, cuando Barrios no está. Dice que hay canciones nuevas que son muy exigentes en lo vocal, como “Tomar su mano” o “Cómo pensar que te quise”, y eso lo tiene preocupado sobre cómo llevar al escenario lo hecho en el estudio. Igual está muy contento con el trabajo realizado. “Lo que más he escuchado de la gente a la que ya le hemos enseñado el nuevo álbum es que se parece a nuestro tercer disco, que era muy experimental”.

OSCAR GARCIA (El Comercio)